SIEMPRE LA MAR
Siseo en el naciente
es la marea;
oleaje y corriente
son el viento del mar que se cimbrea;
un murmullo rocoso es la batiente.
Del fondo de ese ruido, de las piedras molidas,
bajo la espuma,
enfrentándote al mar todas tus vidas,
tu perfil sólido rezuma
enquistadas heridas.
Abraza el mar tu singladura,
anclada tu derrota en cualquier suerte,
y otra ola que rompe, sin mesura,
horada, hiere y se hace fuerte,
ventura.