Yérgome estatua en cada alba.

Bien noble me resulta el sol de cada este,

pues en su luz se proyecta el negror

de mi silueta. Escucha:

llevo de piedra blanca negro el interior,

soy sola por dentro y el mismo sol lo sabe.

Ésa: luz que ensombrece mis ojos minerales.

Vengo al día encumbrada por la alquimia,

me corona el laurel.

Enhiesta la cabeza, ciega al mundo,

oigo al que lee mi cuerpo.

Yo me yergo y proclamo mi figura.

Yo nada sé si no me dicen desde

fuera. Son las estrellas del ignoto mundo

los tambores, la calle de los hombres,

quien soy.

Yo nazco en cada vez mi piedra presa

por encima del tiempo. Se extenderá la voz.

Abarcará los soles por encima de mí.

Soy  efigie perpetuada.

DIÁLOGOS DEL CONOCIMIENTO

Deriva Dos

Portada del libro titulado 'Deriva Dos' de Marcos Hormiga, con fondo abstracto y texto en colores variados.