Miércoles, 30 de Enero (continúa). Toda la población de pescadores - aunque no era una gran multitud- nos recibió en las rocas, mientras arriábamos nuestra vela y nos deslizábamos hacia allí. Entre ellos, habíamos avistado a un hombre bien vestido, con una sombrilla blanca, del que pensamos no podría pertenecer el conjunto de chozas llamado Corralejo. Resultó ser nuestro próximo anfitrión, Don Víctor Acosta, quien, para recibirnos, había hecho todo el camino desde La Oliva con dos camellos: para nosotros y nuestro equipaje. Una bienvenida realmente hospitalaria a Fuerteventura.
Fuerteventura 1884 - Olivia M. Stone
Descatalogado.